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22 may. 2017

Oración a Santiago Apostol


Oración a Santiago Apóstol

Gloriosísimo Santiago el Mayor,
padre de infinitos mártires y santos,
aclamado por todos como Apóstol de la Paz,
a quien se le da enormemente las gracias
en todas las naciones, en cualquier parte y lugar,
que fuiste recompensado con un trono Celestial
por tu amor y obediencia al Señor,
¡ruega por nosotros!.

Santiago gran defensor de la fe,
que dejando todo, familia y trabajo,
despreciando lo que el mundo te ofrecía,
a la primera llamada respondiste con un ¡si!
y seguiste a Jesús incondicionalmente,
incluso antes de ser testigo de sus milagros,
que con tu predicación convertiste a tantos,
ya a muchos más ganaste para mayor gloria del Señor,
hoy te invoco con fe y confianza,
escucha mi súplica, dame tu ayuda y bendición.

Tú que saliste victorioso de la batalla que libraste
contra las legiones de demonios,
contra magos y hechiceros,
y contra todos los poderes de la oscuridad,
préstame tu brazo poderoso
y líbrame de toda envidia, de todo enemigo y mal.

Glorioso Santiago,
tú que das alivio y esperanza
a los que están lejos de su país,
que manifiestas tu poder
restableciendo rápido la salud de los enfermos,
que eres liberador de los que padecen
cualquier clase de esclavitud,
que eres defensor de los que injustamente son tratados
y eres defensor de los que injustamente son tratados
y eres consuelo de los afligidos y necesitados,
intercede ante Dios para que pueda obtener
lo que humildemente te solicito:

(Hacer la petición).

Santiago querido, en ti pongo mi confianza
y en tus manos bondadosas dejo mis problemas,
se que puedo contar contigo para solucionarlos.
También te pido que me enseñes a confiar más en Dios,
a saber perdonar a los que me han ofendido
y a amar a aquél que me ha hecho sufrir.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Rezar, pidiendo su gran ayuda al poderoso y bondadoso Santiago Apóstol, el Mayor, el Credo y la Salve.

9 may. 2017

POR UN CAMINO MÁS LIMPIO



No conviertas el camino
en un contenedor de basuras

Si arrojas algo al camino, por pequeño que sea, el Camino se degrada.

Incluso en el mejor de los casos, una manzana o una cáscara de plátano, siendo biodegradables, afectan al entorno y no sólo de manera visual.

¿Sabes cuánto tarda la materia orgánica en biodegradarse o desaparecer?

Depende un poco de qué se trate, pero puede estar entre los 9 y los 12 meses.
Es decir, que si tiras algo biodegradable puede que, si vuelves al Camino, te lo encuentres en el mismo sitio al año siguiente.

Por desgracia no solo vemos estos restos orgánicos en el CAMINO, lo mas grave es ver el deterioro que ocasiona al Camino y al medio ambiente otro tipo de desechos arrojados por "peregrinos", lo desechos y envoltorios no orgánicos:
las botellas de agua de plástico o cristal, latas de conservas y refrescos y envoltorios varios...

¿Qué podemos hacer nosotros ante esto?

PEREGRINO/A
para conseguir un CAMINO + LIMPIO
te pedimos conciencia y constancia.

Si amas y respetas al Camino y el medio ambiente, únete a nosotros, solo necesitarás tres requisitos:

- Una pequeña bolsa
- Amor al Camino
- Constancia

Solo necesitarás llevar contigo una pequeña bolsita donde depositar cada jornada tres objetos que encuentres arrojados al camino, solo tres.
(No cuentan los propios).

Cuando consigas los tres depositalos en la primera población a la que llegues, si es posible en los contenedores que correspondan a cada objeto (plástico, papel y vidrio).
Si no los hay, que por desgracia suele suceder, depositalos en cualquier contenedor de basura.

Este pequeño gesto puede ser un gran acto de amor al Camino y al medio ambiente.

El hecho de que recojas del Camino tres envases diarios puede suponer una gran contribución para la limpieza del Camino y para el media ambiente.

¿Solo tres? ¿No son pocos?

Te aseguro que no, lo importante es hacer que se convierta en un hábito diario. Tomar conciencia y conseguir con tu gesto que también otros la tomen será suficiente para conseguir nuestro objetivo, UN CAMINO MÁS LIMPIO.
No se trata de darte una gran paliza un día recogiendo desechos para así limpiar el Camino, no es extraño ver a peregrinos hacer esto, lo que se trata es de tomar cociencia con este sencillo hábito. Conseguir que sea un acto reflejo, una tarea diaria en tu camino, solo tres al día, llevarlos contigo no es dificultoso, ni pesado. Tu no lo notarás pero el Camino te estará enormemente agradecido. Ya sabes, da y recibirás.

Para que te hagas a una idea: si tu camino ha sido de 30 días, al final de este habrás eliminado del Camino tu solito 90 desechos. Si consigues que 9 peregrinos más se unan a tu hábito, habréis conseguido recoger del Camino 900 desechos que degradan el Camino.

¿Te parecen ahora pocos?

Haz que quien comparta contigo el Camino tome este hábito como suyo

Juntos conseguiremos un Camino + limpio.

Contamos con tu colaboración

BUEN CAMINO


4 may. 2017

LORCA Y EL CAMINO


Santiago
Balada ingenua

Esta noche ha pasado Santiago
su camino de luz en el cielo.
Lo comentan los niños jugando
con el agua de un cauce sereno.

¿Dónde va el peregrino celeste
por el claro infinito sendero?
Va la aurora que brilla en el fondo
en caballo blanco como el hielo.

¡Niños chicos, cantad en el prado
horadando con risas en el viento!

Dice un hombre que ha visto a Santiago
en tropel con doscientos guerreros;
iban todos cubiertos de luces,
con guirnaldas de verde luceros,
y el caballo que monta Santiago
era un astro de brillos intensos.
Dice el hombre que cuenta la historia
que en la noche dormida se oyeron
tremolar plateado de alas
que en sus ondas llevosé el silencio.

¿Qué sería que el río paróse?
Eran ángeles los caballeros.

¡Niños chicos, cantad en el prado!
horadando con risas al viento.

Es la noche de luna menguante.
¡Escuchad! ¿Qué se siente en el cielo,
que los grillos refuerzan sus cuerdas
y dan voces los perros vegueros?

Madre abuela, ¡cual es el camino.
madre abuela, que yo no lo veo!

Mira bien y veras una cinta
de polvillo harinoso y espeso,
un borrón que parece de plata
o de nácar. ¿Lo ves?
Ya lo veo.

-Madre abuela. ¿Dónde está Santiago?
-Por allí marcha con su cortejo,
la cabeza llena de plumajes
y de perlas muy finas el cuerpo,
con la luna rendida a sus plantas,
con el sol escondido en el pecho.

Esta noche en la vega se encuentran
los relatos brumosos del cuento.

¡Niños chicos, cantad en el prado,
horadando con risas el viento.

Una vieja que vive muy pobre
en la parte más alta del pueblo,
que posee una rueca inservible,
una Virgen y dos gatos negros,
mientras hace la ruda calceta
con sus secos y templones dedos,
rodeada de buenas comadres
y de sucios chiquillos traviesos.,
en la paz de la noche tranquila,
con las sierras perdidas en negro,
va contando con ritmos tardíos
la visión que ella tuvo en sus tiempos.

Ella vio en una noche lejana
como esta, sin ruidos ni vientos,
el ápostol Santiago en persona,
peregrino en la tierra del cielo.

-Y comadre, ¿cómo iba vestido?
-le preguntan dos voces a un tiempo.

Con el bordón de esmeraldas y perlas
y una túnica de terciopelo.

Cuando hubo pasado la puerta,
mis palomas sus alas tendieron,
y mi perro, que estaba dormido,
fue tras él sus pisadas lamiendo.
Era dulce el Ápostol divino,
más aún que la luna en enero.
A su paso dejó por la senda
un olor de azucena y de incienso.

-Y comadre, ¿no le dijo nada?
-la preguntan dos veces a un tiempo.
-Al pasar me miró sonriente
y una estrella dejóme aquí dentro.

-¿Dónde tienes guardada esa estrella?
-la pregunta un chiquillo travieso.

-¿Se ha apagado. -dijéronle otros-
como cosa de un encantamiento?.

-No, hijos míos, la estrella relumbra,
que en el alma clavada la llevo.

-¿Cómo son las estrellas aquí?
Hijo mío, igual que en el cielo.

-Siga, siga la vieja comadre.
¿Dónde iba el glorioso viajero?

-Se perdió por aquellas montañas
con mis blancas palomas y el perro.
Pero llena dejome la casa
de rosales y de jazmineros,
y las uvas verdes en la parra
maduraron, y mi troje lleno
encontré la siguiente mañana.
Todo obra del Ápostol bueno.

-¡Grande suerte que tuvo, comadre!
-sermonean dos voces a un tiempo.

Los chiquillos están ya dormidos
y los campos en hondo silencio.

¡Niños chicos, pensad en Santiago
por los turbios caminos del sueño!.

¡Noche clara, finales de julio!
¡Ha pasado Santiago en el cielo!

La tristeza que tiene mi alma,
por el blanco camino la dejo,
para ver si la encuentran los niños
y en el agua la vayan hundiendo,
para ver si en la noche estrellada
a muy lejos la llevan los vientos.

Federico García Lorca (1918)